Profesionales de Ciencias Económicas – Argentina (Ref. ProfCE)
27 mayo, 2020

Introducción

 

En la historia de los recursos humanos hay varios hitos que, de haber sido encarados de distinta manera, hubieran promovido un diferente resultado:

¿Y si F.W. Taylor hubiera utilizado para su medición de tiempos a un oriental de estatura corta, en vez de un inmigrante sueco de dos metros de altura?

¿Y si en la gran pelea entre General Motors y el sindicato automotriz, el líder sindical hubiera accedido a la segunda oferta, que implicaba reconocer un mayor beneficio a la Empresa que para el sindicato?

Con estos artículos nuestro propósito es narrar eventos claves en la historia de la humanidad y como una concepción actual de los recursos humanos hubiera producido un gran cambio en el devenir de los tiempos.

El modo de leer este artículo es simple: Primero describiremos el episodio histórico y posteriormente será analizado desde la visión de los recursos humanos del presente siglo.

Y creo que el mejor episodio con el cual podemos reiniciar esta sección es hablar sobre la primer gran batalla entre potencias militares en la historia, la batalla de Qadesh, en lo que sería la actual Siria, “apenas” 3,200 años atrás.

 

La batalla de Qadesh o como un error estratégico en los recursos humanos pudo haber cambiado la historia.

    Librada a finales de mayo del año 1274 a.e.c., es la más importante batalla de la Era del Bronce registrada, un combate de infantería y carruajes en el que se enfrentaron aproximadamente 10 mil personas, repartidos las fuerzas egipcias del faraón Ramsés II y las hititas de Muwatillis (cuyo imperio se encontraría en lo que hoy es Turquía, Irak, Siria y Líbano)

 

    Los datos que poseemos sobre esta épica batalla, las hemos obtenido de las siguientes fuentes bibliográficas

  1. El Poema de Pentaur, relato atribuido a Ramsés II,  presente en bajorrelieve en los templos
  2. construidos durante su reinado, que alababa su participación en dicha batalla.
  3. El informe militar de la batalla del lado Egipcio.
  4. El documento que formalizo la tregua entre los Imperios Egipcio e Hitita, conocido como Tratado de Qadesh y el más antiguo tratado de paz conservado.

 

El por qué de la batalla

    Qadesh estaba ubicada en un lugar donde confluía gran parte del comercio terrestre y marítimo del mundo antiguo. Por allí pasaban las mercancías provenientes de los buques, por lo que los derechos aduaneros que percibiría quien dominase la región eran enormes; sumados a su estratégica posición militar, la producción agropecuaria y los  derechos de tráfico y exportación, convertían a la zona en una de las de mayor importancia estratégica del mundo hasta ese entonces conocido y, por tanto, una de las más deseadas por ambas potencias militares.

 

La batalla

    Ramsés instalo dos de sus cuatro ejércitos (los restantes estaban atrasados) en un campamento, que abarcaba sus tropas, hijos y mujeres, asi como también altares para que los dioses lo apoyaran, todos construidos con joyas y oro.

    Cuando la batalla comenzó Ramsés, que había basado su estrategia en información errónea proveniente de soldados hititas capturados, apreció con horror que, apenas comenzada la batalla, las bajas egipcias eran elevadas  y los hititas iban en fuerte embestida contra su campamento principal, lo que llevo a que el joven Faraón se retire del mismo para tratar de reorganizar a sus tropas diezmadas y rogando a sus dioses no ser capturado o esclavizado, lo que parece se cumplió, en vista de lo que sucedió.

 

 El error más grande

Soldados Hititas

    Muwatillis, el emperador hitita reconocido como un gran estratega, cometió un gran error que pago caro: en su ánimo de querer motivar a sus tropas para que masacraran la corte egipcia, les había quitado la paga regular y había declarado que su recompensa iba a ser producto del saqueo a todos los campamentos egipcios, ricos en oro como piedras preciosas, como  el trono de Ramsés, íntegramente hecho de oro

Bajorrelieve sobre Ramsés en el contraataque contra los hititas

    Su ambición los perdió: en vez de seguir atacando a las entonces diezmadas huestes procurando obtener  parte del oro egipcio, desatendieron a Ramsés el cual aprovecho la oportunidad de reorganizar a sus tropas y ordenar a sus arqueros que dirigieran sus flechas contra los hititas. Los hititas pasaron de amos del campo de batalla a refugiarse en las murallas de Qadesh.

    Sin embargo, los egipcios no pueden aprovechar tal situación por hallarse diezmados. Por su parte, los hititas contaban con muchos más soldados, pero no podían elaborar una estrategia que quitara a los egipcios de su dominio del campo de batalla. Una real partida ajedrecística que finaliza en tablas.

 

Conclusión

    Un tratado de paz se firmo y las relaciones quedaron en un status quo. Si bien la victoria militar fue egipcia, sus notables perdidas causaron que  Ramsés no pudiera reiniciar su campaña contra los hititas; incluso, lo dejo tan débil militarmente que posteriormente varias ciudades bajo su domino se rebelaron para ubicarse en el abrigo de las fuerzas hititas.

  Ramsés estaba tan furioso que castigo a dos de sus ejércitos por llegar tarde al encuentro ejecutando al 10% de sus soldados, como medio de castigarlos por su incompetencia o, como dicen las tablas aun conservadas, muestra que el faraón como padre había perdido su confianza en sus hijos.

 

 ANALIZANDO LA BATALLA DE QADESH HOY

 

  Veamos la situación desde nuestra mirada actual y como profesionales de recursos humanos. Apreciemos el error de los hititas en cuanto a no considerar la paga (o remuneración) como una vía estratégica para el logro de los objetivos de la organización.

  Posiblemente el reto más importante hoy en día para los profesionales de Recursos Humanos es el de atraer y retener a sus talentos.  Como bien trata el Hay Group, un desarrollo de la arquitectura de la compensación asegura de esta forma atraer talentos necesarios, retener los que ya pertenecen a la misma asi como motivar y comprometerle a lograr unir sus objetivos con los de la organización que lo contrata.

  Si Muwatillis, el rey hitita, hubiera visto con ojos del siglo XXI la situación, hubiera llegado a la siguiente conclusión

 

  • Para lograr el éxito en mi batalla, debo hacer que mis tropas estén motivadas en que su remuneración los motive a luchar por su rey.

Hoy día cuántos empresarios cometen el grosero error de que su cuerpo de ventas dependa exclusivamente de las comisiones, las que continuamente renegocian para que no tengan problemas en cuanto a su resultado final. Logramos asi gente leal a la empresa o con el curriculum listo para ser enviado a mejores oportunidades?.

 

  • Reconocer a su tropa como personal comprometido con el rey y no con el saqueo. La diferencia entre un soldado leal al rey y no un mercenario comprometido con la mejor paga.

    Es común escuchar hoy a gerentes esta expresión: La gente trabaja por la paga. La posibilidad de compromiso hacia el empleado no existe y por ende el riesgo de una reciproca falta de compromiso se halla muy presente.

 

  • Comunicar la real intención de la batalla: doblegar a los egipcios, obteniendo una buena paga y grandes premios.

    Conocer los objetivos de una empresa ayuda a que su recurso humano pueda no solo entender su misión dentro de la misma sino como puede contribuir al logro de aquellos.

 

  • Como hicieron los romanos varios anios después, tener una idea aproximada de sus bajas, le hubiera dado una provisión que teniendo en cuenta cuando soldados suyos morirían (hoy no seriamos tan drásticos, digamos cuantos se retirarían de la empresa) le permitirán a Muwatillis saber el monto final de lo que debería  haberles pagado para que lucharan con ferocidad por su reino (en aquella época no existían seguros por accidentes o riesgos laborales).

    Una arquitectura remunerativa eficaz anticipa posibilidad de cambios (rotaciones intra y extra empresa, promociones a diferentes áreas, egresos por despido o no cumplir los objetivos estipulados). En resumen, tener la mejor información predispone a que podamos planificar muy adecuadamente a nuestro capital humano.

    Usted puede apreciar como la historia podría haber cambiado si Muwatillis hubiera encarado pagar a sus soldados y oficiales de distinta forma, puesto que no hubieran desviado su atención de aprisionar a Ramsés II, lo que hubiera llevado al fin del imperio egipcio y que hoy habláramos de los hititas como la única potencia militar y comercial de Asia Menor. Es decir, la historia hoy sería completamente diferente.

    La historia da estos ejemplos y muchos más de cómo podría haber sido cambiada de haberse utilizado estos criterios. Tal vez hoy estaríamos maravillados hablando de los hititas y sus construcciones, incluso como dominadores de los imperios hititas y egipcios, tal vez proclive a tener un imperio de la envergadura de Alejandro Magno, pero son solo hipótesis, solo disquisiciones del reloj de arena inexorable que es el tiempo y la historia.

 

 

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